La construcción con ladrillos modulares de plástico reciclado está ganando terreno en Argentina, ofreciendo una alternativa económica y sostenible que agiliza el proceso constructivo, reduce desperdicios y mejora la resistencia contra factores ambientales.
Proceso de fabricación y ensamblaje
Los bloques se elaboran a partir de residuos plásticos que son clasificados, limpiados, triturados y fundidos hasta convertirse en piezas modulares resistentes. Su diseño tipo rompecabezas facilita un ensamblaje rápido y sencillo, eliminando la necesidad de métodos constructivos complejos.
Ventajas económicas y técnicas
Este sistema disminuye la exigencia de mano de obra, reduce el uso de materiales adicionales y genera menos desperdicios, lo que reduce considerablemente los costos totales de obra. Además, el plástico reciclado es impermeable, resistente a plagas y a la degradación por agentes externos, minimizando riesgos de filtraciones y daño estructural.
Consideraciones y normativas
Especialistas advierten que la durabilidad de las viviendas depende de la calidad de los materiales, el diseño, el mantenimiento y el clima local. Se recomienda evaluar el cumplimiento de normativas municipales y la certificación de calidad de los bloques, ya que aún se continúan estudios sobre el desempeño a largo plazo de este sistema constructivo.




